James Bond en historietas: 007 más allá del cine

La historia de James Bond contada mediante una sucesión de imágenes, generalmente acompañadas de texto.



Mucho antes de que James Bond llegara a las pantallas de cine, el Agente 007 ya comenzaba a tener una vida propia en el mundo de las viñetas. En 1958, cuatro años antes del estreno de "Dr. No (El satánico Doctor No)" de 1962, el público británico pudo encontrarse con James Bond en las páginas del periódico Daily Express. Aquella primera incursión marcaría el comienzo de una historia que llevaría a 007 desde las tiras diarias de prensa hasta las historietas, novelas gráficas y recopilaciones publicadas décadas después.

El nacimiento de 007 en las tiras de prensa

En 1957, el Daily Express se puso en contacto con Ian Fleming para proponerle adaptar las aventuras de James Bond al formato de tira diaria. Fleming inicialmente se mostró renuente, ya que consideraba que el formato podía no estar a la altura de sus novelas y que incluso podía perjudicar la imagen del personaje mientras todavía continuaba escribiendo sus historias. Finalmente aceptó la propuesta.

La primera aventura fue Casino Royale, publicada a partir del 7 de julio de 1958. La adaptación estuvo a cargo de Anthony Hern y los dibujos fueron realizados por John McLusky, quien se convertiría en uno de los artistas fundamentales de la primera etapa gráfica de 007.

A partir de entonces, las novelas y relatos de Fleming comenzaron a trasladarse progresivamente al periódico. Live and Let Die, Moonraker, Diamonds Are Forever, From Russia with Love, Dr. No, Goldfinger, Risico, From a View to a Kill, For Your Eyes Only y Thunderball fueron algunas de las primeras historias adaptadas.

La aventura gráfica de Bond continuó durante décadas. Entre 1958 y 1983 se produjeron más de 50 aventuras para su distribución en periódicos británicos y extranjeros, con miles de tiras publicadas durante aproximadamente 25 años.


John McLusky y el rostro de James Bond

La imagen de 007 quedó estrechamente vinculada durante sus primeros años al trabajo de John McLusky.

Curiosamente, Ian Fleming había proporcionado una referencia visual de cómo imaginaba a Bond, pero McLusky desarrolló su propia interpretación gráfica del personaje. Su versión de 007 se convirtió en una de las representaciones más reconocibles del agente secreto durante los primeros años de las tiras.

La importancia de McLusky fue tal que su Bond apareció en numerosas adaptaciones de las novelas de Fleming antes incluso de que Sean Connery se convirtiera definitivamente en el rostro cinematográfico del personaje.



Yaroslav Horak toma el relevo

En 1966 se produjo otro cambio importante. El artista Yaroslav Horak asumió buena parte de la responsabilidad gráfica de la serie y aportó una interpretación diferente de 007. Horak trabajó junto al guionista Jim Lawrence, quien progresivamente comenzó a crear historias originales una vez que se había agotado buena parte del material de Fleming disponible para adaptar.

Esto permitió que Bond continuara viviendo nuevas aventuras en las páginas de los periódicos incluso cuando ya no existían novelas de Fleming que trasladar directamente al formato de tira.

Así, las historietas dejaron de ser solamente adaptaciones de las novelas y comenzaron a construir su propia continuidad de aventuras originales.

De los periódicos a las historietas

La presencia de James Bond en las viñetas no se limitó a las tiras de prensa.

En 1963, poco después del estreno de "Dr. No (El satánico Doctor No)" de 1962, apareció la primera adaptación de una película de Bond en formato de historietas. Publicada originalmente en el Reino Unido por Classics Illustrated, fue posteriormente editada en Estados Unidos por DC Comics dentro de su serie Showcase. El dibujo estuvo a cargo de Norman J. Nodel.


Esta publicación fue un caso particular. La historieta seguía principalmente el argumento de la película y no directamente el de la novela de Fleming, aunque utilizaba el nombre del escritor como referencia. Incluso algunos de sus paneles se basaron directamente en imágenes de producción de la película.

Sin embargo, aquella experiencia no desembocó inmediatamente en una serie regular de James Bond para DC.

Las tiras continúan después de Fleming

Mientras el cine desarrollaba su propia versión de 007, las tiras de prensa continuaron evolucionando.

Después de que el Daily Express abandonara la publicación regular de la serie, algunas aventuras continuaron apareciendo mediante otros periódicos y en el Daily Star. Jim Lawrence y Yaroslav Horak siguieron desarrollando nuevas historias, mientras que John McLusky regresó posteriormente para trabajar en varias de ellas.


Entre estas aventuras originales aparecieron títulos como The Man with the Golden Ghost, Hot-Shot, Nightbird, Doomcrack, The Paradise Plot, Deathmask, Flittermouse y Polestar.

La etapa de las tiras de prensa llegó finalmente a su conclusión a comienzos de los años 80.

Las grandes recopilaciones

Aunque muchas de aquellas historias habían desaparecido de los periódicos, su recorrido estaba lejos de terminar.

A partir de los años 80 comenzaron a aparecer recopilaciones de las tiras originales. Posteriormente, Titan Books se convirtió en uno de los principales responsables de recuperar este material para nuevas generaciones de lectores.


Titan publicó una primera serie de recopilaciones entre 1987 y 1990 y, a partir de 2004, comenzó una nueva etapa de ediciones ampliadas y revisadas que permitió recuperar numerosas aventuras que no habían aparecido en las primeras colecciones.

Estas ediciones permitieron redescubrir una faceta de James Bond que durante mucho tiempo había quedado eclipsada por las películas.

El joven James Bond

A comienzos del siglo XXI apareció una propuesta completamente diferente; Young Bond. En este caso no hablamos originalmente de una serie de historietas, sino de una serie literaria protagonizada por un James Bond adolescente.

El proyecto fue creado por Charlie Higson y presentó a un Bond de 13 años durante sus años escolares. La historia estaba ambientada en la década de 1930 y tomaba como referencia el universo literario de Ian Fleming, no la continuidad cinematográfica. Higson escribió cinco novelas: SilverFin (2005), Blood Fever (2006), Double or Die (2007), Hurricane Gold (2007) y By Royal Command (2008).

Posteriormente, Steve Cole tomó el relevo y continuó la serie con nuevas aventuras de Young Bond, comenzando con Shoot to Kill en 2014.

La conexión de Young Bond con las historietas llegó posteriormente con la adaptación de SilverFin al formato de novela gráfica.

Esto resulta interesante porque demuestra que el universo de 007 podía expandirse en diferentes medios sin limitarse exclusivamente a la versión adulta y tradicional del personaje.

El regreso de James Bond a las historietas

Después de varias décadas sin una serie regular de historietas de 007, el personaje regresó al medio en 2015 de la mano de Dynamite Entertainment.

El primer proyecto fue escrito por Warren Ellis y dibujado por Jason Masters, con la historia VARGR. La serie buscaba recuperar una versión de Bond mucho más cercana al personaje literario de Fleming; un agente más oscuro, brutal y vulnerable que la imagen del 007 cinematográfico.


A partir de entonces, Dynamite desarrolló diferentes historias y novelas gráficas protagonizadas no solamente por Bond, sino también por personajes como Felix Leiter y Moneypenny. Entre sus diferentes etapas estuvieron VARGR, Eidolon, Hammerhead, Kill Chain, Black Box y Service.

De esta manera, las historietas volvieron a convertirse en un espacio para explorar aspectos de James Bond que no necesariamente podían desarrollarse en las películas.

Una historia que continúa

La historia de James Bond en las viñetas demuestra que 007 nunca ha pertenecido exclusivamente al cine.

Desde aquellas primeras tiras de Casino Royale publicadas en 1958, pasando por las interpretaciones de John McLusky y Yaroslav Horak, las adaptaciones cinematográficas, las historias originales de Jim Lawrence, las recopilaciones de Titan Books y el posterior renacimiento de las historietas con Dynamite, James Bond ha tenido diferentes rostros y versiones sobre el papel.

Y el legado continúa.

Porque antes de convertirse en un icono del cine, James Bond ya había comenzado a convertirse en una imagen. Y buena parte de esa historia quedó dibujada.

César A. Santana Morel

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